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jueves, 24 de mayo de 2012

Las 10 cosas que.

He decidido, con este titular tan sugerente, crear una nueva sección que vuelva a ser sexy y divertida, más que nada, porque me he dado cuenta del rumbo depresivo y decadente (rumbo español, a fin de cuentas, tal y como están las cosas) que estaba tomando mi blog y del que me he hartado. De modo que comienzo mi nueva sección, cuyo título irradia originalidad LAS DIEZ COSAS QUE. Hoy:

LAS DIEZ COSAS QUE ODIO DE LOS HOMBRES

Aún a riesgo de sacar a la desequilibrada que hay en mi interior, os dejo esta lista hecha a conciencia y con todo el amor del mundo, es una especie de crítica constructiva, una guía que espero os ayude a afrontar futuras situaciones. Sobre todo, si estáis ante un especímen woodyalleniano y adorablemente neurótico que aflora en las grandes ciudades, como es mi caso.

10. Si quieres que esté guapa dame tiempo.
A ella la esperaban durante mucho más tiempo
Es así de simple, perdóname, pero Roma no se construyó en un día. No me despierto con la raya de los ojos hecha, con el pelo perfecto y vestida para la ocasión. Y no me vale coger unos vaqueros del suelo y una camiseta cualquiera y unas asquerosas deportivas. Creo que todos los hombres estáis de acuerdo en que os gusta una chica arreglada, producida a fin de cuentas, entonces OS VA A TOCAR ESPERAR. No hay más vuelta de hoja. Tardo más en ducharme porque me pongo una mascarilla para que luego digas: "Qué pelo más suave", tardo más en vestirme porque me pongo un aceite de almendras para que luego pienses: "Qué piel más bonita", tardo más en vestirme porque escojo la ropa que me voy a poner para que no digas: "Vístete y nos vamos". Paciencia, amigos.

9. Cuando las ganas que tienes de hablar son inversamente proporcionales a las que tienes de hablar con tu novia.
Curiosamente, algo que se da mucho. Una buena amiga se fijó en que un chico que había estado camelandosela y roneándola durante un tiempo para luego empezar a salir con otra volvió a hablar con ella de repente, después de haberla traicionado, puesto que dejó de hablar con ella al estar con otra chica. Al hacer mis indagaciones descubrí que ese chico, llámalo X, había cortado con su novia (o su novia con él, mejor dicho) y por eso volvió a ronear a mi amiga. ESO LO HACÉIS MUCHÍSIMO. No soporto que no seáis capaces de hablar claro, de decir: Ahora tengo novia y seguir hablando con normalidad con otra persona. Supongo que ahí vuestras oscuras intenciones os delatan, y por mucho que digáis, cuando estáis en la friendzone siempre estáis buscando pasar a la sexzone

8. No me tires de las coletas.

Muchos hombres se comportan todavía como si no hubiesen superado el comportamiento que tenían a los 7  años. "Los que se pelean se quieren" no tiene cabida con mujeres de 20 a 30 años. No digas gilipolleces para humillarme públicamente si en realidad lo que quieres es conquistarme, porque no funciona. No tengas ese comportamiento infantil que irradia inseguridad porque lo que buscamos las mujeres es un HOMBRE y no tiene ningún sentido que lo hagas. No te comportes como un crío, no me tiras de las coletas porque esa fase la superé al cumplir los 12 años.


7. ¿Follas mucho? ¡Enhorabuena!
Siguiendo en la línea de lo anterior, y aún a riesgo de parecer una mujer de los años 40, en mi presencia, no hables de follarte a otras mujeres, de cómo te las follas y de lo mucho que te las follas. No te equivoques, no me pongo celosa. Me da pena. Sufro al descubrir que en el fondo, dentro de tu ser, hay un niño indefenso con un posible trauma relacionado con su madre o con una hermana mayor que murió ahogada en un lago. Es triste. Es miseria. Es mal. No soy uno de tus amigotes, entiéndelo, supéralo.

6. Mis argucias y conspiraciones mantienen mis ganas de vivir.
Claro ejemplo de frenemies.
Aceptad esto de una vez: a las mujeres y a las maricas nos gusta criticar, somos así, nos encanta. Frecuentemente, tendemos a crearnos algo llamado "frenemies": amigas que son enemigas en realidad. Cualquier cosa, cualquier frase, cualquier detalle que haya sucedido con respecto a nuestros frenemies, va a ser importante, lo voy a contar, voy a pedirte que lo entiendas, y lo peor que puedes hacer, es venirme con esa generalidad de: "Es que como sois las mujeres, los hombres no tenemos tantos problemitas". ¡PUES CLARO QUE NO LOS TENÉIS, SI SÓLO QUEDÁIS PARA HACER DEPORTE Y DAROS PALMADITAS EN EL CULO, CÓMO VAIS A TENER ESOS PROBLEMAS! Nosotras sí, es importante, nos da la vida. Apoyad nuestras argucias como nosotras llevamos siglos apoyando vuestros rituales de caza, vuestros rituales deportivos, etc.

5. Si digo no, lamentablemente, es no.
Volvemos al tema de la "friendzone", a veces es muy complicado dar calabazas. A mi me duele tanto como a tí, porque eres buen tio y me caes muy bien, pero mira, si ya hemos salido de fiesta quinientas veces y no ha pasado nada, no es casualidad, a la próxima tampoco va a suceder nada. Si me has recogido un poco pedo y me has metido en la cama y me he dado la vuelta y me he sobado es que no tengo ningún interés romántico-sexual contigo. Es el body lenguage, estoy evitando cualquier acercamiento, eres mi amigo, no insistas. 

4. Gordas y delgadas: la crisis de la mujer actual.
Hay quien dice que vuelven los patrones marilynianos, y hay quien dice que seguimos en la etapa audryiana. Sea como sea, una conversación recurrente es el de los patrones de belleza femeninos. Bien, salvo en casos extremos, y por extremos me refiero a una gorda que de 500 kilos que no le resulta atractiva a nadie salvo a algún parafílico extremo, las mujeres a menudo no podemos cambiar nuestra complexión. Aquí entra el tópico de que si te pregunto por mi físico no debes ser claro y evidente, o te odiaré de por vida. Tampoco me gustan los arrebatos de sinceridad. No me puedes decir que te gustan las mujeres pechugonas si gasto una maldita 85 y no puedo hacer nada (natural) para remediarlo. Agilidad mental, respuesta rápida, estar siempre atento, pensad en que el hombre de la caverna ya tenía estos dones por si entraba un enorme león en la cueva, no puede ser tan difícil.

3. ¿Que mi amiga está buena?
Todas tenemos una imagen más o menos acertada de cómo somos, hay excepciones, hay gente muy segura y muy egocéntrica, y hay gente muy insegura cuya imagen real no concuerda con la que tiene la sociedad. Somos criaturas frágiles. Y todas tenemos una amiga MUY GUAPA. Por favor, no insistas y no repitas que mi amiga es MUY GUAPA y ESTÁ MUY BUENA porque consigues que me ponga MUY DE BAJÓN, que me coma un brownie y que escuche Total eclypse of the heart en modo de bucle mientras me muevo hacia delante y hacia atrás en la oscuridad de mi habitación. 

2. Detalles.
¿Habéis oído alguna vez eso de "¿Estás enfadada? -No - Vale ¿De qué quieres la pizza? -De tu puta madre"? A menudo nosotras no nos enfadamos por una situación concreta y claramente diferenciable porque somos muy complicadas. No tenemos una reacción "causa-efecto" común, somos más bien de "causita-causita-bueno, no me lo voy a tomar a la tremenda- causa - ¿¡QUE, QUÉ?! - TSUNAMI". No os culpo por no entenderlo porque la mayoría de las teorías de la comunicación están escritas por hombres, pero funcionamos así, por detalles. Detallitos que terminan en la explosión de la bomba atómica. Prestad atención a los detalles.

1. Eurovisión: Nuestra Champions.
Quizás no he escogido el mejor ejemplo. Tenemos gustos diferentes. Vale ya de quejarse de que nos encantan las compras, vosotros podéis pasar una noche de sábado en casa viendo un partido. Vale ya de no entender que me guste Sex and the city o la serie Girls, y lo que es peor, ridiculizarme por ello. Vale ya de no entender los gustos, porque, como dije anteriormente, las mujeres llevamos siglos aceptando los vuestros y lo que es peor, sufriéndolos en silencio, como las putas hemorroides. Pensad que cualquier cosa que nos pueda gustar mucho, es como para vosotros la Champions. La exposición de Mario Testino, es como la Champions. Eurovisión, es como la Champions para tí. Mi nueva blusa, es la Champions. Y así, os será más fácil todo.

Después de esta diarrea verbal que lo mío me ha costado, os dejo.

Un besazo y feliz jueves.

martes, 22 de mayo de 2012

Una historia triste.

Conozco a una mujer que este año ha decidido empezar a estudiar psicología. Siempre le interesó, pero nunca tuvo la oportunidad de estudiar. "Cosas de la vida". Resulta que esta mujer no es ninguna mindundi, con la nueva forma de convalidar carreras universitarias según tu experiencia profesional, da la casualidad de que esta mujer tiene dos. Pero siempre quiso estudiar una carrera, como dice ella "de verdad" y finalmente este año se puso a ello.

Esta mujer estudia y por supuesto trabaja, hasta hace poco estaba en una empresa de mangantes que decidieron hacer un ERE (cuando la empresa funcionaba bien) y pasó varios meses sin recibir un mísero euro, lo más duro fue que le negasen la beca de estudio en esta condiciones y que a día de hoy haya tenido que pagar el coste total de la matrícula. Afortunadamente, es una gran profesional, se la rifan en muchos puestos de trabajo y en cuanto salió de aquella empresa de mafiosa tradición, encontró un nuevo puesto de trabajo.

Empezar en un nuevo trabajo le supuso tener que dedicarle mucho tiempo para organizar aquello, por lo que, muy a su pesar, tuvo que dejarse algunas asignaturas, según ella, va a tomarse Septiembre como una evaluación más, y así podrá aprobar todo sin problemas.

Pero llegó la noticia de la subida de la matrícula. Esta mujer no tiene unos padres que la ayuden, su trabajo es su medio para vivir, y aunque psicología es una de sus ilusiones, está temiéndose lo peor: no poder costearse el segundo año de carrera por los desorbitados costes que supone.

La educación es una de las bases principales de un país rico. No pueden negarnos la cultura ni el acceso a ella. Para otras personas, como para esta mujer, es además una ilusión adicional, una especie de sueño por cumplir, aunque muchos de mi generación no lo valoremos de la misma forma.

Esta mujer es mi madre. Como ella, hay muchísimas personas. Porque lo peor de los recortes es que se fijan en la masa y no toman conciencia de ciudadano, individualmente. Piensan en un conjunto, en unas cifras, no en las personas.

Lamentable.

Un besazo y feliz martes.

viernes, 11 de mayo de 2012

El fin de una era.

Este año termino la carrera. Concretamente la termino en Septiembre, porque soy de esas personas que lleva una asignatura atragantada desde tercero. Es el fin de una etapa, a partir de ahora los años irán de Enero a Diciembre, en lugar de empezar en Septiembre y terminar en Junio, como venía siendo habitual.

Hace cinco años llegué a Madrid como Nomi Malone, con una maleta vacía... pero repleta de ilusiones, como suele decirse. Esperaba mucho de la carrera, para ser sinceros, pero el primer año me di cuenta de que aquello era una prolongación del instituto, en segundo, ya te creías un poco más mayor, en tercero estabas hasta el moño y por eso en cuarto te ibas de Erasmus, y quinto, amiguitos, quinto está siendo una prolongación tediosa de algo que debería haber acabado ya.
De los muchos propósitos que tenía al empezar, he conseguido más bien pocos: no he conseguido trabajo, que sí, que las cosas están fatal y todo eso, no voy a contaros lo que ya sabéis, tampoco he conseguido novio, en mi ilusa mentalidad post-adolescente pensé que claro, en la carrera conocería al hombre de mi vida, un tipo al que le gustase la fotografía y hacer cortos y supiera tocar la guitarra, pero oye, he hecho muchos amigos gays, mi Norte para no perder la cabeza, o mi Sur, para volverme un poco loca.
Tampoco siento como que haber terminado una carrera me haya convertido en una persona más culta, más sabia, más elocuente... considero que una carrera como la mía te da muchos conocimientos generales que no sirven para nada, tipo "El medio es el mensaje", pero que si de verdad quieres culturizarte y aprender no hay nada mejor que hacértelo tú mismo, la cultura no va ligada a ninguna carrera. 
No he encontrado mi vocación, sé que me gusta escribir, pero no redactar teletipos de agencias, que no me gusta la radio, que me gusta el cine, que no sabría escribir una crónica sobre un concierto porque en un directo me acaba gustando todo, que me siento ridícula poniendo la voz que se supone hay que poner cuando das una noticia, que me gusta leer pero no me veo capacitada para escribir una buena novela.

Y así, saliendo con más dudas de las que tenía al entrar, termino la carrera, me convierto en una persona capacitada para entrar en el mundo laboral, al menos sobre el papel, me he hecho una "adulta responsable", me he convertido en "una persona de provecho", y, si nos ponemos filosóficos, en estos momentos solo sé que no sé nada. 

Espero no ser la única navegante en este mar de dudas.

Un abrazo y feliz viernes.

jueves, 26 de abril de 2012

Oda a la mujer florero

Trabajar hoy en día
desgraciadamente no puedo
por eso para sobrevivir
busco futbolista o torero.

Y levantarme bien tarde
y decirle que le quiero
porque no hay nada mejor
que ser mujer de futbolista o torero.

Manicura y pedicura
me haré siempre con esmero
porque hay que estar siempre guapa
para tu futbolista o tu torero.

Hacer posados y robados,
y estar siempre en el candelero,
y salir siempre sonriendo
junto a tu futbolista o tu torero.

Cirugías de todo tipo,
y tomar el sol en los cruceros,
y poder recorrer el mundo
acompañando al futbolista o al torero.

A la mierda los estudios,
yo quiero ser mujer florero
y salir en las portadas
con mi futbolista o mi torero.


Pido perdón a todos los poetas de ayer, hoy y siempre.

martes, 10 de abril de 2012

Overbooking en Titulandia

Después de cinco años haciendo periodismo por fin termino la carrera, ¿y ahora qué? Ya tengo mi título bajo el brazo, título que antaño me permitía entrar en el país de Titulandia y seguir fielmente los pasos marcados por el sistema desde tiempos inmemoriales: estudia, trabaja, gana dinero, compra cosas y muérete, que ya has cumplido.

Pero el vuelo a Titulandia tiene overbooking, me han dicho que he llegado tarde y no tengo plazas. Me han dicho que desde hace varios años los aviones de Titulandia fueron ocupados por personas ambiciosas que compraban tres plazas aunque solamente necesitaban una para viajar cómodamente, que destrozaban los asientos y luego no eran capaces de pagar los desperfectos, que se pedían bebidas y comida y toda clase de lujos y los dejaban a fiar, y los dueños de las compañías los fiaban porque sabían que después cobrarían con intereses, y esas personas se instalaban con los mismos modales en Titulandia, y poco a poco, la fueron destrozando, claro. Ahora las aerolíneas cuentan con pocos aviones para Titulandia, y la cosa está difícil.

Me quedo sin plaza. Yo, que nada he tenido que ver con ese despropósito, que lo único que hice fue estudiar para comprar mi billete de ida, en clase turista, con mi maletita casi vacía "pero repleta de ilusiones". ¿Y ahora qué? Estoy durmiendo en una silla de aeropuerto, haciendo colas para comprar un nuevo billete y nada. Estoy aquí, aprendiendo de la gente que veo: he servido mesas y he vendido ropa, he invitado a gente a tomarse copas en bares, he aprendido idiomas, he hecho cursos.

El otro día mientras hacía cola con unos cuantos como yo, vi como entraban un par de personas en el avión de Titulandia, fíjate, sin hacer colas, en business, claro, iban acompañados de sus padres, protectores, que les daban palmaditas en la espalda, las azafatas les hacían la ola y, según he oído, ya están trabajando en Titulandia y ganando un buen jornal. En la cola les llamaban "Hijos de". Jamás les vi trabajar duro en el aeropuerto. Gente con suerte.

Hoy me he despertado hasta los mismísimos ovarios en este aeropuerto de mierda, he ido al mostrador de Titulandia y les he dicho que ahí se pudran, que me tienen harta, que si no me quieren yo tampoco les quiero a ellos, que si me tratan mal no voy a arrodillarme y rogarles una plaza, que se metan su plaza por el culo y que les vaya muy bonito en Titulandia. Luego dicen que Titulandia prepara a la gente, pero que nadie va realmente allí, ¡pero es que no sabéis lo que cuesta conseguir una puta plaza!.

Con el dinero que me queda, estoy buscando plazas en otros vuelos, a otros lugares. Los vuelos son más baratos y más confortables, las azafatas hablan en otros idiomas, pero no me importa, me acostumbraré. Aún estoy en el avión, todavía no sé cual es mi destino. Desde la ventana veo Titulandia: un trozo de tierra rodeado de agua por todas partes salvo por una, la parte que, por lo visto, la une a Ofertalandia. Cada vez se hace más pequeña ante mis ojos, hasta que llega un momento en el que la veo desaparecer.



viernes, 6 de abril de 2012

Géneros cinematográficos: Divas Decadentes (I)

Soy de las que piensan que puedes saber mucho de las personas a través del cine, a grandes rasgos y generalizando, una chica a la que le gusta Amelie seguramente sea una pseudo-moderna soñadora que se hace fotos a sí misma con una cuchara o con fresas en los dedos y las cuelga en facebook, un chico al que le gusta Origen "porque se te va la olla", es un chico que no ha conocido a David Lynch y parece haber olvidado Matrix, una persona que habla con propiedad y conocimiento de las películas de Transformer es un infraser que no merece tu tiempo ni tu respeto. Y así.

Por eso a vosotros os estoy abriendo una gran parte de mi alma cuando os diga que mi género cinematográfico preferido (acuñado y registrado por una servidora, mientras se fumaba un cigarro y coqueta, se colocaba un pañuelo en la cabeza) es, sin lugar a dudas el de DIVAS DECADENTES, que incluye infinidad de películas y cuyas características principales son:

- Imprescindible: una o más divas, mujer/eres que lo han tenido todo y poco a poco lo van perdiendo. Las características de su personalidad son principalmente el divismo (valga de redundancia), la locura, el histerismo, los comentarios ácidos y la elegancia.

- Un escenario suntuoso y decandente, un ejemplo de escenario ideal es una gran mansión con una preciosa escalera de mármol, un diván y una lámpara de araña. Los mayordomos también son un buen atrezzo.

- Una historia para no dormir: ¿asesinatos? ¡Perfecto! ¿Peleas de gatas? ¡MARAVILLOSO! ¿Guerras en las que los hombres se pelean por tí? ¡Magistral!

Este género cinematográfico canónico tiene su etapa de esplendor en los años 40, 50 y 60, aunque encontramos ecos y variables en muchas películas que son sin dudas obras magistrales de ayer, hoy y siempre. Para introducirnos más en este precioso género donde las mujeres malas y perversas son protagonistas, y para que os sirvan de inspiración ante la vida, os dejo una lista de "LAS MEJORES PELÍCULAS DE DIVAS DECADENTES DE LA HISTORIA: Parte I" (porque seguramente me deje muchas por nombrar y haga una segunda parte). Tranquilos, no hay spoilers.

Mírala, por favor, está demente.
1. El argumento quizás os suene: una vieja estrella del cine mudo se encuentra fuera de lugar, olvidada y vilipendiada frente a la llegada del cine sonoro: se masca la tragedia, se palpa el drama. No, amigos, no estoy hablando de The Artist, os estoy hablando de la maravillosa película de Billy Wilder "El Crepúsculo de los dioses" (Sunset Boulevard", 1950). Lo que hace espectacular a esta película es el personaje Norma Desmond, una loca sin precedentes que sigue viviendo como una millonaria pese a estar en la ruina, compartiendo escenas con un guionista que, asediado por las deudas, decide aceptar la tarea de leer el guión que ella ha escrito de la película "Salomé". El dato curioso es el tinte autobiográfico que tuvo para la actriz Gloria Swanson interpretar a la adorable tarada Norma Desmond, ya que ella fue una actriz de cine mudo, y en mi cabeza, amigos, ELLA NO INTERPRETÓ NINGÚN PAPEL.

2. Hablando de grandes actrices que no tuvieron que interpretar ningún papel, ¿qué me decís de Bette Davis y Joan Crawford? Dos divas, dos grandes actrices, dos odios eternos. Al parecer, Joan se enamoró de Bette y esta la rechazó y ni corta ni perezosa profesó su odio con la gran frase "Joan se ha tirado a toda la Paramount a excepción de la perra Lassie" y de ahí al odio, claro. Juntarlas en un film donde el odio y la envidia entre dos hermanas era el hilo conductor solamente podía suponer un éxito dentro mi género predilecto y "¿Qué fue de Baby Jane?" (What Ever Happened to Baby Jane?, 1962, Robert Aldrich) es sin duda una obra maestra. Si queréis disfrutar más de este film os contaré unos entresijos: por lo visto, en la escena en que Bette Davis arrastra a Joan Crawford de los pelos no hubo dobles, ni mentiras, ni trucos de cine, vamos: QUE LA ARRASTRÓ DE LOS PUTOS PELOS COMO BUENAS ENEMIGAS. Lo curioso es que es Joan Crawford la que debería demostrar más odio a Bette Davis, ya que esta mandó colocar una máquina de Coca-cola en el set de rodaje, cuando Joan era la viuda del dueño de Pepsi.



La madre de Norman Bates, después de someterse a la dieta Dukan
3. Un apunte, con esta no me voy a exceder por ser de sobra conocida, y es quizás, el toque masculino que me permito introducir dentro de mi género particular:  PARA DIVA DECADENTE Y LOCA TARADA, NORMAN BATES, CON SU PELUCA, CREYÉNDOSE SU MADRE EN PSICOSIS. Y como apunte, ¿sabéis que en Portugal la película Psicosis se titula "El asesino era la madre"? ¿No os parece un título muy sutil, que da mucho pie al suspense y a tenerte en vilo para saber qué sucede al final? Un aplauso a los traductores.

4. No he podido evitar tirar del hilo de la maravillosa Bette Davis y hablar de "Eva al desnudo" (All about Eve, 1950), puesto que es una película en la que Bette Davis aprovecha cada escena para montar un numerito de actriz en declive que debe dejar paso a las nuevas generaciones pero, en el fondo y en la base, no quiere. Siempre se recuerda el papelón de Bette (Margo Channing) por ser la que se emborracha, grita, monta en cólera e insulta a sus mejores mejores, pero mención especial merece Anne Baxter (Eva), una loba con piel de cordero. El director Joseph Mankiewiz, ha demostrado que sabe manejar a grandes estrellas en pantalla, junto con Cleopatra, con una espectacular Elizabeth Taylor entrando en Roma formando más alboroto que en los carnavales de Rio de Janeiro, demuestra que sabe cubrir las necesidades cinematográficas de toda mujer y marica.



5. Y por último, he decidido dar un salto en el tiempo para hablar de una película que, desgraciadamente, no ha sido tan valorada como las anteriores, desde mi punto de vista, por no haber sido rodada en los años 50, cuando realmente lo tiene todo: una actriz oscarizada, un escenario suntuoso, una pócima de la eterna juventud. Sí, señores, hablo de la magnífica "La muerte os sienta tan bien" (Death Becomes Her, 1992), una pelea de gatas constante entre dos mujeres (Meryl Streep y Goldie Hawn) cuyos pechos han conseguido fijarse, gracias al elixir de la eterna juventud, en su garganta. Isabella Rosselini, es mi parte preferida de la película, con esa mirada gélida, esa maldad, y esos 71 años.

Hasta aquí mis cinco películas clasificables dentro del género que me saqué de la manga hoy. Películas que se deben ver y rever de nuevo, porque siempre puedes aprender de ellas.


Feliz viernes.

jueves, 5 de abril de 2012

Abril

¡Ya está aqui el nuevo número de Must! Y con él, un nuevo artículo de "Con la muerte en los tacones". Espero que lo disfrutéis.